La fijación de un número limitado de plazas en los cursos de reiki no obedece a la selección de una cifra arbitraria, de lo contrario, este límite ha sido implementado teniendo en consideración unos objetivos especificos que podemos clasificar en cuatro áreas o categorías principales:
1. Relación Interpersonal Alumno-Instructor
Un número limitado de asistentes permite potenciar la relación personal entre alumno e instructor para:
- Facilitar un acercamiento personal y un conocimiento mútuo progresivo que promueva la comunicación abierta, así como una relación segura y de confianza.
- Asegurar una adecuada atención y respuesta a las consultas y experiencias del alumno que surgen a lo largo del curso.
2. Relación Interpersonal Alumno-Alumno
De la misma manera, este cupo se establece con el fin de facilitar una buena interrelación entre los integrantes del curso que permite:
- Facilitar un acercamiento interpersonal que promueva una comunicación abierta y de libre expresión, así como el compartir de experiencias y planteamientos que vayan surgiendo a lo largo del curso.
- Sentirse como mínimo respetado, e idealmente apoyado, por el seno del grupo gracias a un contacto mútuo progresivo.
- Facilitar un contexto cálido, personal y próximo dentro de la diversidad de necesidades y objetivos que trae consigo cada asistente.
3. Espacio Físico
Dentro de lo posible en el contexto de un espacio compartido, es recomendable disponer de un espacio personal para:
- Facilitar una aproximación cómoda a la práctica del reiki. Es decir, disponer de un espacio personal lo suficientemente amplio para la consecución de los ejercicios y las sesiones prácticas.
- Si tomamos en consideración la naturaleza de la temática impartida, en este caso el Reiki, nos damos cuenta que es una práctica destinada, entre otros objetivos, a facilitar un medio de introspección y una toma de contacto con todas aquellas experiencias y sensaciones espontáneas que surgen de nuestro interior. Si bien es cierto que esta escucha interna se pone en práctica a través de la atención flotante, que no exige un elevado nivel de concentración, es favorable si la persona siente que su entorno físico más próximo dispone de un espacio íntimo y personal.
- Dicho en otras palabras, la persona siente que dispone de un espacio cómodo alrededor suyo para sentarse, recostarse o ponerse de pie
- De esta manera, una mínima distancia física con respecto al resto de asistentes, permite la relajación del individuo y evita una sensación abrumadora que obstaculice su comodidad personal.
4. Temporalidad
Los cursos se imparten durante el transcurso de dos días. El programa teórico-práctico de cada nivel se organiza de tal manera que se adapte a este margen de tiempo. Un número limitado de asistentes permite:
- Respetar el horario establecido para el curso.
- Dejar un margen flexible para atender el planteamiento de consultas y la expresión de experiencias, desde el comienzo hasta al final del curso.
- Respetar y adaptarse al proceso del grupo.
- Cubrir todos los contenidos del temario sin dejar de atender las preguntas que van surgiendo.
- Prevenir la aceleración en la explicación de los contenidos teóricos y de los ejercicios prácticos.
Los objetivos que integran cada unas de estas cuatro categorías principales, ponen de manifiesto la necesidad de fijar un límite de plazas para los cursos de reiki. La puesta en práctica de estas condiciones facilita la autoexploración de la persona y el despliegue progresivo de su autoconocimiento.
De esta manera, para que se puedan cumplir estas condiciones, es aconsejable evitar sobrepoblar la sala del curso.